La navidad es una mierda

Definitivamente la navidad es una mierda. En la época que nos toca vivir, el mundo avanzado(sic) se divide en dos tipos de ciudadanos, a saber: los que todavía no piensan que la navidad es una mierda y los que ya han llegado a pensarlo.

La navidad es una mierda porque nos crea sensaciones que pensamos son fruto de recuerdos de seres queridos que no están. Porque no pueden o porque no quieren estar.

Otros, que llegan a juntar seres queridos y amigos a los que hacia tiempo que no veían forman el pelotón de los que todavía no han llegado a la primera conclusión.

Tan solo se diferencian de los primeros en una cuestión de tiempo. Sí, tiempo. Ese tiempo del que hablo es el tiempo que tarda en reflejarse en nuestras caras las secuelas de la morfina suministrada en el Corte Inglés o en el establecimiento que ustedes decidan convertir en su camello.

Algunos porque su droga de la felicidad les resulta inalcanzable. Están tiesos.
Los hay más valientes, mas machotes, alcanzan la droga panacea de la felicidad. Hasta que en el mes de enero están, tiesos!. Y ya pueden dar gracias a Dios que no sigan tiesos en febrero, marzo, abril… ya llegarán a la misma conclusión que los primeros. La navidad es una mierda.

Pero, ¿he dicho Dios unas de líneas antes?, se me ha escapado, ustedes perdonen. No quería ofender. Decía el gran Chesterton: “quitad lo sobrenatural y no encontrareis lo natural, sino lo antinatural”. El genio británico grande por sus más de cien quilos de peso que le asemejan a un clon del San Nicolas vestido de rojo, grande por lo sutil de su pluma puede ayudar a borrar de un…plumazo todo lo anterior.

Existen todavía un tercer grupo de individuos. Pequeño reducto en occidente, inmensa mayoría en el mundo subdesarrollado. Subdesarrollado, qué gracia. Hay quien todavía cree en el misterio de la Navidad. En estas fechas nació un individuo que cambió el mundo. Ya sabemos seguro que no fue el 25 de diciembre, estén tranquilos agnósticos y ateos beligerantes, pero lo que celebramos por estas fechas es el aniversario de un nacimiento. Ese es el misterio, ese es el hecho generador de esa magia que algunos pueden disfrutar.

Porque si no barremos lo sobrenatural de nuestras vidas esa magia nos impregnará. Ahmed Kdadri vive y trabaja en Marruecos. Es musulmán, y practicante. Lo curioso de este individuo es que en vez de ir colocando bombas en aviones, trenes y rascacielos, vende belenes. Sí, belenes moldeados por sus rudas manos de alfarero. Ahmed también pertenece a ese reducto de hombres y mujeres que tiene asegurada su dosis de magia en nuestro paraíso terrenal. Porque Ahmed además de belenes también hace figuras de Mahoma, como no, y de Buda incluso de deportistas. Dice Ahmed: “yo cuento historias de verdad, lo mismo que un escritor lo hace con su pluma, yo lo hago con el barro”

Ahmed no es un gran artista, dudo que su peso llegue a la mitad del genial Chesterton. Cuentan quienes las han visto que sus figuras son rudas y simples. Pero son , como dice él , verdad.

Así que ya saben, aprovechen estas fechas para buscar la Verdad, y la Magia de la Navidad les invadirá. Que tengan una Feliz Navidad todo el año

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